Un desechable es un dispositivo con recarga precargada y batería dimensionada exactamente para su capacidad. Lo elige, lo desenvuelve, da una calada. Aun así, conviene entender tres parámetros que determinan si le encaja.
1. Número de caladas
El número del envase (p. ej. 1000+) es orientativo: se basa en caladas cortas, de aproximadamente 1–2 segundos. Si da caladas más largas, la recarga se agotará antes. Para comparar: 1000 caladas equivalen aproximadamente a tres paquetes de cigarrillos clásicos con el mismo número de “caladas”.
2. Concentración de nicotina
En Eslovaquia y en la UE el máximo es 20 mg/ml. Los desechables utilizan casi exclusivamente sal de nicotina, que resulta más suave en la garganta que la misma cantidad de nicotina clásica; por eso 20 mg/ml no tiene por qué parecer “fuerte”. Si hasta ahora no ha fumado, un desechable no está pensado para usted; la nicotina es una sustancia adictiva.
3. Sabor
La línea Puff House 1000 Puffs tiene 19 sabores. Una primera elección segura suele ser una fruta refrescante (Blueberry Ice, Melon Ice) o Cool Mint. Quien viene del cigarrillo suele optar por Tobacco Classic o Mint Tobacco. El color del envase corresponde al sabor; en la tienda online también lo ve como iluminación del producto.
Qué más tener en cuenta
- Mesh coil: evaporación más uniforme, sabor estable hasta el final.
- Orificios de aire: una calada más cerrada (MTL) se acerca más al cigarrillo.
- Reciclaje: el dispositivo contiene una batería de litio; cuando se agote, debe depositarse en un punto de recogida de residuos eléctricos.
¿No está seguro? Escriba al Puff Asistent en la barra superior: comparará sabores y añadirá su elección directamente al carrito.



